OTROS CINES EUROPA: Críticas de las PERLAS de San Sebastián

Wonderstruck deviene una sinfonía urbana en la que cada nuevo registro visual añade una nueva capa poética a la carta de amor que Haynes dedica a la ciudad de Carol. De las estampas en blanco y negro a la efusividad multicolor, de la siniestra nocturnidad a la delicada representación en miniatura de la ciudad. Estamos ante una suerte de reedición de deconstrucción de la figura de Bob Dylan que Haynes propuso en I’m Not There, pero aplicada aquí a la ciudad de los rascacielos. El resultado es un estimulante collage visual que encuentra su compás en el tratamiento musical del film, que transita entre la melódica banda sonora original de Carter Burwell, los ritmos urbanos y, por encima de todo lo demás, una versión funk del Así habló Zaratustra de Strauss.

 

 

 

 

FESTIVAL SAN SEBASTIÁN